una casa para disfrutar

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La vivienda se desarrolla en torno a dos patios; el primero nos acoge al llegar y organiza las sombras, el segundo se abre al sol y al paisaje. Todos los espacios se conforman según su relación con estos patios y con la vista excepcional del río y de las montañas que lo rodean.

 

La edificación con piedra caliza conecta con las tradiciones constructivas de la zona. Cada volumen crea una tipología de espacio, algunos se convierten en cuevas donde refugiarse sin perder la conexión con el entorno y otros son espacios completamente fluidos  al descubierto, que funcionan como transición visual entre distintas zonas del jardín.

Una arquitectura ecológica y comprometida, alimentada por energía fotovoltaica, con suelo radiante y aislamiento de materias naturales. Una piscina de efecto infinito conecta el jardín y la casa con el río, creando un plano continuo de agua turquesas típicas de esta zona.

El salón es un gran volumen con chimenea, un sofá de obra nos abraza y conforma el espacio. Estos elementos crean una intimidad única, donde toda la potencia del paisaje penetra por una ventana de nueve metros cuadrados. Otra ventana ilumina directamente una biblioteca en la profundidad, creando un ambiente casi teatral de claroscuros donde escena y observadores se confunden.

La protagonista del comedor es la gran mesa con capacidad para dieciséis comensales cómodamente sentados. La pieza única, diseñada por Bruno Mathsson a partir de la súper-elipse en los años 60 se rescata para este espacio completamente permeable. El comedor funciona como umbral entre el patio de acceso y la piscina.

La cocina, equipada al completo, crea un área para compartir un aperitivo de forma desenfadada alrededor de la mesa de madera y cerámica. También se puede convertir en un espacio diáfano y de tránsito en el momento de una gran fiesta que exija mayor trasiego entre el comedor y el patio oeste.

El taller es una atalaya sensorial, abierta al paisaje y a cualquier uso. Acoge sin dificultad una clase de yoga, taller de cerámica o pintura, sala de cine, sala de reuniones. Al abrir del ventanal se convierte en una extensión del jardín donde disfrutar de un cóctel al atardecer, observando el sol reflejado en las aguas del río.

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